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25 de agosto de 2025

Melide, al servicio del peregrino

25 de agosto de 2025

Melide, al servicio del peregrino

Melide, al servicio del peregrino

25 de agosto de 2025

La doctora Teresa Varela, experta en atención urgente y en puntos estratégicos del Camino Francés, pondrá en marcha una clínica privada que retoma el espíritu de los hospitales de peregrinos.

Fuente: Elcorreogallego.es

Los hospitales de peregrinos surgieron en la Edad Media con el objetivo de acoger y prestar cuidados a quienes se dirigían hacia la Catedral de Santiago de Compostela. Eran auténticos centros de atención al caminante y pueden considerarse los antecedentes de los actuales albergues.

Con el paso de los siglos, su función se fue diluyendo hasta desaparecer. El cierre en 1954 del Hospital de los Reyes Católicos, el último gran hospital de peregrinos en Santiago de Compostela, supuso el final de este servicio específico. Desde entonces, los caminantes han contado con los albergues como espacio de descanso, pero sin un lugar médico pensado exclusivamente para ellos.

Hoy, la necesidad de contar con un centro sanitario especializado en atender las frecuentes dolencias y emergencias del Camino resulta evidente. En este caso, se trata de una clínica médica, no de un hospital, aunque conserva el nombre de Hospital de Peregrinos de Melide como un guiño esencial para mantener viva la esencia histórica de este servicio y recuperar parte de su memoria.

Teresa Varela es médica de familia formada en Santiago y especializada en A Coruña. Desde 2014 ha trabajado en los Puntos de Atención Continuada (PAC) de urgencias extrahospitalarias, recorriendo numerosos puntos de Galicia y, en especial, aquellos situados en plena ruta jacobea.

Esa experiencia, sobre todo en el PAC de Palas de Rei, le permitió ver la realidad médica del Camino de Santiago, una ruta que supone un gran reto físico y de salud para miles de personas cada año.

Su vínculo con el Camino es también personal, ya que lo recorrió por primera vez con tan solo 13 años. Por eso reconoce que poder abrir este centro pensado para los peregrinos «me conmueve bastante a nivel personal».

«El peregrino no es el turista que pasa días en un hotel»

Los motivos de consulta más frecuentes en los peregrinos, según explica Varela, son las curas (principalmente por heridas, cortes o esguinces leves) y las sobrecargas musculares, consecuencia habitual de las largas etapas a pie.

A estas atenciones se suma una amplia variedad de patologías médicas, que ella misma trató durante su experiencia en el PAC de Palas de Rei: síncopes, migrañas, cólicos nefríticos y desajustes de patologías previas o crónicas. «Me familiaricé muchísimo con el perfil del peregrino y, a nivel personal, me encantó poder atenderlos», recuerda al respecto.

Teresa Varela espera que este proyecto «pueda animar a más gente a realizar esta aventura». «Espero que pueda ayudar a potenciales peregrinos que a lo mejor se planteaban no venir por problemas de salud», añade.

El perfil del paciente es diverso, pero en muchos casos se trata de personas extranjeras y jubilados que encuentran en el Camino una experiencia vital y espiritual.

Muchos de ellos son pluripatológicos y polimedicados. «El peregrino no es el turista que pasa unos días en un hotel. Es alguien que somete su cuerpo a un esfuerzo continuado y que, además, puede arrastrar problemas de salud previos», apunta la doctora.

Ese cóctel de esfuerzo físico, edad avanzada y patologías de base convierte el Camino en un verdadero desafío sanitario. La atención que precisan estos viajeros no se limita a curas menores: con frecuencia necesitan diagnósticos, ajustes de medicación, recetas o simplemente la tranquilidad de poder ser comprendidos en su propio idioma cuando explican lo que les sucede. «Ahí me di cuenta de que había un vacío asistencial muy grande», recuerda Varela.

Recuperar «una parte esencial del patrimonio del Camino»

La oportunidad apareció cuando encontró un local en el edificio que había sido el Hospital de Peregrinos de Melide. Para Varela fue una señal. «No es un servicio nuevo; es recuperar una parte esencial del patrimonio del Camino», asegura.

Tras cerrar en 1954 el Hospital de los Reyes Católicos en Santiago de Compostela, todos los centros de atención específica a los peregrinos habían desaparecido.

«Este es el primero que vuelve a abrir sus puertas; es un hito histórico», añade Teresa Varela.

El centro, de financiación íntegramente privada, ofrecerá atención básica de medicina general, curas, seguimiento de patologías y teleasistencia. Incluirá asimismo un sistema de traducción simultánea para superar la barrera del idioma. También se plantea como un nodo de coordinación: un peregrino que sufra una lesión en cualquier punto podrá recibir orientación y apoyo logístico para acceder a un hospital o a un servicio de urgencias médicas.

«Los peregrinos merecen esta atención»

Varela reconoce que se trata de un proyecto pionero y que muchas cuestiones se definirán tras la apertura el próximo día 29 de agosto. «Hace mucho tiempo que no existe un servicio así, y solo cuando abramos podremos ver cómo será el día a día y cuáles son las necesidades reales del lugar», explica la responsable del centro.

La doctora no espera que esta apertura sea suficiente para atraer la vuelta de más centros exclusivos para el peregrino, debido a múltiples factores, como el déficit de personal o la complejidad de la gestión. Según señala, «para que surjan iniciativas de este tipo se necesita una motivación muy fuerte, tanto profesional como personal, vinculada al Camino de Santiago».

«Para mí no es solo abrir una clínica. Es devolver al Camino un servicio que forma parte de su historia y de su esencia. Lo hago sin ayudas ni socios, con mis propios recursos, pero con la absoluta convicción de que los peregrinos merecen esta atención», afirma con emoción Teresa Varela.